miércoles, 25 de marzo de 2009

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ha amanecido en una tierra que de tan tormentosa, se sorprende de la luz de una mañana que roza la primavera...el despertador ha vuelto a pararse y las uvas se han adelantado una vez más, y me he situado en el precipicio anual de cada 31 melancólico...
la ropa?...ésa misma...la percha lo hace todo, y si no que se lo digan a los probadores que me aguantan en vísperas de un evento multitudinario llamado boda...no son flores, son verdades con pétalos oscuros...es todo maldad, creedme...
me urge el tiempo de civilizarme a basa de páginas en sendas de las montañas que se vuelan por la presencia de águilas imposibles de medir...os quiero, y desde que tengo unos 12 sois un plato de alimento que me formó como sujeto existente a la vez que idiota(si es vuestra culpa, me da igual, os sigo idolatrando en mis huidas y mis esperanzas de volver).
el día que empecé a referirme a absolutamente nada, también critiqué los apuntes de mi segunda oportunidad presa de la incoherencia...no soy el único que se ha desquiciado partiendo historias por la mitad y haciendo un sofrito que a veces está bueno, y a veces me ha llevado al water(por arriba y por abajo).
es curioso desdoblarse como si me hubiese albergado la caja de splendini...retomo lo empezado sin saber lo que escribií y con pensamientos iguales pero dubitativos que nadan en la más absoluta paranoia elevada al cubo, o quizá sus aguas transmiten cierta verdad...
el día que mi escritura porte algo que de verdad la mayoría de los terrestres, y algunos celestiales, comprendan, no haré sólo una fiesta, sino que pincharé todos los globos y los matasuegras colgarán de secueyas a la luz de mi risa y mi deseo de no ser algo que sé muy bien...
está comprimido el aire cuando la carretera antigua se deja pisotear u observa la cansina levitación...quizá todo es así, o quizá no...nunca me hicieron de cerebro conformista, sino de los que aquí ve la puerta de narnia donde otros simplemente ven un armario...
aún así, cabilaré una historia al más puro estilo yo...no sé que saldrá...quizá descanse en el fuego, o aquí dentro, donde nadie la toque...

domingo, 15 de marzo de 2009

de momento, simples pasos

acabaré como él?...me pregunto si me desdoblaré en mi "yo" tímido y reservado que se exalta por dentro y en el psico-killer elegante a la vez que mortífero.

diario de un estudiante poco agradecido:

es la hora de pedir clemencia. es el momento idóneo para desenterrar la imaginación. despiertan las ganas de caminar y no descansar ni un segundo...he cogido el macuto, repleto de material que me sacie durante días de incesante búsqueda incomprendida...he elegido el tiempo justo para despegar y no reparar en la caída: donde surja, es mejor.

hoy la tierra ha estado perfecta. las pocas gotas que han asomado la mirada por el girón de nubes se han precipitado en confeti de luces empapadas. me he puesto la capucha y he huido al cobijo de un árbol pensado a tiempo antes de acabar buscando tesoros. ya que todo estaba en mi imaginación, mis zapatillas se han llenado de corales y él árbol de mi mente se ha quebrado por cinco partes sin flotadores con los que mantenerse a flote. yo he seguido mi camino a pesar de la humedad que ha trompicones me ha hecho descender bruscamente en busca de tierra que aspirar.

hace una hora más o menos, la sombra de las notas musicales que entonaba la noche me han recluido en una cabaña muy mal contruida por mi nulo interés por las chapuzas hogareñas. una placa metálica y varios palos han sujetado una estructura amorfa que me hizo levantarme sólo cinco veces en siete horas...

retomo la marcha. 23 de marzo del 2013. barro en mis suelas y un olor a hoguera que debe de pertenecer a otro mundo, porque no veo nada. será por la niebla: es inmensa, me atosiga la garganta y me estrangula las ganas de palpar nada, incluso de mirar. he salido de la parada de media noche a tentón y tocando aire espeso que ha difuminado el camino y lo ha vuleto abstracto. por ello, mi camino es un dibujo, trazado por el subconsiente y la ansia de seguir aún con las zapatillas atsacadas en tanta incoherencia.

los pasos se perdían entre tanta bruma descompensada...el sol comenzó a agrietar la superficie nebulosa y los sonidos se percibieron con más claridad. un alarido, caliente, que llamaba al hombre de la guadaña para finalizar su agonía bajo ese tronco astilloso que volvía guturales las llamas de la garganta de aquel pastor alemán de apenas cinco meses. no quería detener mi camino, pero una lágrima empañó sus ojos y me apresuré a acabar con todo aquel dolor. pronto, se vio libre y me chupó la cara hasta dejar su lengua reseca y huir en busca de un refrigerio. yo, con la cara ardiendo por las babas del animal, continué la marcha y de momento, aquí me quedo.