ahora esto, ahora aquello, pero siempre lo mismo, casi siempre lo continúo, no retrocedo, no imito al bailarín pedófilo...lo que he hecho, para incrementar mi sentido de existir, y mi diferenecia, es crear la irrealidad, pintarla co
n colores apagados que me transmitan cierta luz, y situar ahí lo que me hace vibrar de verdad...esa tierra no está aquí, no está en el mundo terrenal físico, está aquí, sumergido bajo el asfalto, o levitando transparente sobre los hechos...está aquí, pero no aquí, yo lo he formado...
son estancias típicas que he difuminado hacia un lado opuesto, las he embellecido...me siento un picasso, sí, un deformador de realidades a mi antojo y con las que gano éxitos personales, de final incierto, pero de tránsito pulcro, de magistral destreza, quizá sólo para las neuronas que me mantienen en equilibrio...
ejemplos miles me atormentan con agrado, me atraviesan las entrañas en busca de porqués que no pienso dar, mis respuestas no existen en esta retahíla de interrogatorios que no entenderán la belleza de mis respuestas...
he luchado contra los teoremas más simples en personas sin miembros mentales, de ahí que su facilidad las volviera incapaces de un entendimiento certero...por ello, la elección, de cualquier parte, fue un acierto, una alfombra que he teñido negra porque me gusta, pero que se vislumbraría roja, y ardería en mil fogonazos de consuelo...
de ahí que a veces existan preguntas, por el incomformismo de un cuerpo que no llega al metro ochenta y que se ha nutrido de 65 kilos, pero son preguntas necesitadas, casi siempre de fácil respuesta...al final de la tabla está el cocodrilo, o el tiburón...espero que no devoren lo que empecé a crear allá por mi tierno nacimiento todavía ajeno a lo que estaba sucediendo...
n colores apagados que me transmitan cierta luz, y situar ahí lo que me hace vibrar de verdad...esa tierra no está aquí, no está en el mundo terrenal físico, está aquí, sumergido bajo el asfalto, o levitando transparente sobre los hechos...está aquí, pero no aquí, yo lo he formado...son estancias típicas que he difuminado hacia un lado opuesto, las he embellecido...me siento un picasso, sí, un deformador de realidades a mi antojo y con las que gano éxitos personales, de final incierto, pero de tránsito pulcro, de magistral destreza, quizá sólo para las neuronas que me mantienen en equilibrio...
ejemplos miles me atormentan con agrado, me atraviesan las entrañas en busca de porqués que no pienso dar, mis respuestas no existen en esta retahíla de interrogatorios que no entenderán la belleza de mis respuestas...
he luchado contra los teoremas más simples en personas sin miembros mentales, de ahí que su facilidad las volviera incapaces de un entendimiento certero...por ello, la elección, de cualquier parte, fue un acierto, una alfombra que he teñido negra porque me gusta, pero que se vislumbraría roja, y ardería en mil fogonazos de consuelo...
de ahí que a veces existan preguntas, por el incomformismo de un cuerpo que no llega al metro ochenta y que se ha nutrido de 65 kilos, pero son preguntas necesitadas, casi siempre de fácil respuesta...al final de la tabla está el cocodrilo, o el tiburón...espero que no devoren lo que empecé a crear allá por mi tierno nacimiento todavía ajeno a lo que estaba sucediendo...

